LA CANTORA

Décima por RICARDO ANTONIO MONTAÑO SINISTERRA

HE intentado enamorar
A la cantora de arriba,
Pero se me muestra esquiva,
Porque yo no sé cantar.

AL celebrar nuestra fiesta,
La patronal de este río,
Concurren al caserío
Todos los fieles devotos,
Con guasá marimba y bombo,
Pa’ la noche ameniza,
Y allí hice derrochar
De manera preocupante,
El trago que era bastante,
Pa’ intentarla enamorar.

LOS que allí estaban presentes,
Hoy no se pueden quejar,
Porque no hubo paladar,
Para cumplir mi intención
De consumir el licor
Con las personas que habían;
De todas una escogida,
A quien ya creí borracha,
Me refiero a la muchacha,
A la cantora de arriba.

LE hacía picadas de ojo,
Gestión que se me iba en vano,
La agarraba de las manos,
Pero se me sacudía,
Yo no sabía que hacía,
Pa’ sacarla de la cantiña,
Si me acercaba se iba,
Al lado del marimbero,
De allá ñonguea el sombrero,
Pero se me muestra esquiva.

COMENZÓ a perder el talante,
La muchachita en mención,
Me arrimé a hacerle el bajón
De tan profundo bambuco,
Del empujón quedé junto
A las mujeres sentá,
Mi intención era glosar
A ver si me daba el sí,
Pero me tocó fue huir,
Porque yo no sé cantar.