Por: SILVIO M.S.S.
Es emocionante saber que la población negra consigue establecer una marca de dignidad tomando los espacios de decisión en la geopolítica mundial, pero, es aún más pujante ver como las mujeres negras son quienes llevan ese talante inspirador en los más altos estándares. Si revisamos un poco, nos encontramos con nuestra vicepresidenta Francia Márquez en la República de Colombia, Epsy Cambell en Costa Rica, Kamala Harris como la primera mujer negra en ocupar el lugar de Vicepresidenta en los EE. UU, Aminata Touré en Alemania, son algunos aciertos que cambian las reglas del juego para la historia negra mundial, sabiendo aún, que las luchas de la mujer afro se deben seguir materializando en el brillo de sus capacidades ascensionales y en la protección conjunta de sus derechos mayormente violentados en la historia.
Hoy 08 de marzo de 2024, día internacional de la mujer, es un buen momento para despertar la memoria colectiva, pero también es el momento indicado para gritar a oídos sordos de nuevas generaciones que aún no comprenden la resiliencia y lo que ha costado. En algunos datos que presenta el periódico EL PAÍS “para el año 2023 se registraron 400 feminicidios en Colombia y antes de terminar enero de 2024 ya iban 10”, es el reflejo de lo fracturado que está el país en materia de tolerancia y respeto, es una ardua tarea que se debe continuar y se debe visibilizar en cada espacio de decisión para puntualizar en la memoria colectiva. Que la lucha sirva para que otras mujeres conozcan sus derechos y se dispongan a ejercerlos en temas como: la educación, el ámbito laboral, la economía, la espiritualidad y la toma de decisiones.
Por otro lado, esa mujer que ronca canalete en el pacífico de la costa del Cauca, esas que perdió hijos, sobrinos, cuñados, amigos, compadres, hermanos, vecinos, padres, madres y maridos en el conflicto armado, esa mujer convitera o autoridad en su territorio, esa que también aprende a gobernar desde la dirección en los Consejos Comunitarios, en los consejos municipales y en las alcaldías de cada pueblo, llevando consigo la responsabilidad de ver por el derecho a ser mujer y luchando con la carga de serlo en una sociedad que por muchos años nos ha enseñado que serlo era sinónimo de debilidad y obediencia.
Hoy alzo mi voz para endosar la lucha que las hace crecer como: madres, hijas, hermanas, abuelas, primas, tías, comadres, amigas, mujeres libres y pujantes como la madre Luna.
Periódico EL PAÍS 2024. pág. 1 https://elpais.com/america-colombia/2024-01-28/expertas-sobre-la-violencia-machista-en-colombia-hay-una-guerra-contra-las-mujeres.html
