Confinadas y presionadas a actuar contra su voluntad, las comunidades del río Saija, municipio de Timbiquí, costa pacífica del Cauca

El 19 de octubre de 2024, las comunidades del río Saija fueron obligadas a confinarse en sus casas y forzadas a cerrar los negocios, por parte de los actores armados del EMC de las Farc. Además están presionando a sus habitantes a que apoyen el retiro de la infantería de marina de las fuerzas militares oficiales que avanzan con su presencia en este territorio. 

Familiares de los habitantes que se encuentran confinadas, están manifestando: “estamos preocupados por nuestros familiares, la alimentación llega al pueblo desde el puerto de Buenaventura y el grupo armado no está permitiendo que los barcos lleven comida”.

La angustia tiene a la gente en máximo estado de desespero, tal como manifiesta “una hija de Saija” de un corregimiento del municipio de Timbiquí Cauca, quien comenta: “llegó la armada hace unos días, hoy los grupos armados que permanecen en el territorio hicieron cerrar todos los negocios y dijeron que los dueños de los negocios tienen que ayudar a sacar a la armada, sino los van a enlistar para cuando ellos se vayan, la gente no puede comprar nada, ni salir de allá porque no están dejando salir las lanchas que vienen a Buenaventura, estoy muy preocupada, especialmente por mis familiares que tienen negocio y hoy están entre la espada y la pared por una guerra en la que no tenemos nada qué ver”

Este tipo de actos infringe el derecho internacional humanitario, que solo se puede comprender como política de exterminio para los pueblos étnicos en la costa pacífica del Cauca, maxime cuando lo actores armados ilegales le están diciendo a la gente que no responden “lo que pueda pasar, ya que las comunidades van a quedar en medio del fuego cruzado en el corregimiento de Puerto Saija si el ejercito sube” comenta otra persona de la localidad.

Exigimos la implementación de estrategias inteligentes, que salvaguarden la vida de nuestros pueblos. 

Desde la regional Cococauca seguimos tejiendo vida y permaneciendo en el territorio étnico.

instamos

Al EMC de las Farc, el cese inmediato de todas las operaciones beligerantes, amenazas e intimidaciones, el respeto por la vida y el Derecho Internacional Humanitario, al igual que la salida de sus grupos del territorio colectivo, cuyo control les incumbe exclusivamente a las autoridades étnicas.

a la Fuerza Pública no arriesgar la integridad de la población civil y respetar plenamente el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

al Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV) y Unidad de Víctimas tomar medidas de atención y protección a las víctimas correspondientes.

A la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, y el Procurador delegado para Asuntos Étnicos, Javier Augusto Sarmiento Olarte, la activación de la ruta de asistencia y atención a las víctimas del conflicto armado, al igual que el emprendimiento de acciones que permiten adelantar medidas de protección necesarias, adecuadas y diferenciales, tal como lo ordena la Corte Constitucional en el Auto 005 de 2009.

Al gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez, el alcalde del municipio de Timbiquí, Kilian Cuero Ruíz, al presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez a proteger a las comunidades de la costa pacífica del Cauca, también apoyar y facilitar las acciones de las autoridades correspondientes, que les permitan evitar afectaciones a la población civil, bajo el cumplimiento de la norma internacional del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

A organismos del Estado, organizaciones nacionales e internacionales, nuestros aliados a su acompañamiento y estar atentos ante los acontecimientos, en aras de reducir o minimizar la vulneración de los derechos humanos fundamentales y territoriales.

A la institucionalidad nacional e internacional apoyar e intervenir por los Niños, Niñas, Jóvenes y adolescentes a través de alternativas que les permitan alejarse de la guerra y desarrollar un proyecto de vida en dignidad.

La Regional COCOCAUCA no pertenece a ningún grupo armado y no participa en ninguna forma en las acciones armadas de los bandos en conflicto, tales como la Fuerza Pública, las Insurgencias u otro tipo de actor armado.

Como Regional COCOCAUCA abogamos por la paz con justicia social, como fundamento sustancial para seguir existiendo como grupo étnico. Rechazamos la violencia en nuestro pueblo y exigimos que se respete la vida de los habitantes.

Guapi, costa pacífica del Cauca, 19 de oct. de 24