Cococauca: este 02 de noviembre de 2024, siendo las 04:42 am, la comunidad sufrió con la fuerte detonación explosiva de un motocarro (conocido en la localidad como mototaxi), previo, durante y después de las ráfagas de disparos, contra la estación de policía ubicada en el área urbana del casco urbano del municipio de Guapi, Cauca.
La onda explosiva dejó una secuela de daños materiales, cuyo epicentro fue en diagonal a la estación de policía municipal, cuya mayor afectación fueron las instalaciones del Concejo Municipal y Personería, el Vicariato Apostólico de Guapi; además, locales comerciales, centros de salud, hoteles, el teatro funcionando como Alcaldía municipal, como otras viviendas en un radio de 400 metros a la redonda. La mayoría de las pérdidas materiales están en: techos, cielos rasos, ventanas rotas, estructura de baños, puertas, mercancías y equipos electrónicos.

Por otro lado, lo más traumático de la situación, son los cuerpos desmembrados que impactan, conmueven y sobresaltan el pánico que ya pone en zozobra a las distintas edades (niños, mujeres y mayores) que habitan el territorio. Y el horroroso estruendo de las balas que cada vez se adentra más como golosina para nuestros niños y jóvenes.
Un habitante del municipio narra como ha vivido esta situación: “Es horrible mirar la carne y estos órganos de estas personas en estas condiciones. Hoy Guapi llora no solo la pérdida de unas vidas, si no, la de la tranquilidad que se ha perdido a través de estos años de violencia que cada día nos azota más, la violencia el sufrimiento y la zozobra de no saber lo que nos espera y en qué se están convirtiendo nuestro pueblos, nuestras vidas y es imposible que las bombas y todo lo que azota nuestras vidas se viva y no sepamos quienes y a base de que, nos quitan ese derecho de vivir libremente y sin miedo, justicia para Guapi, Justicia para nuestra gente”.

Las autoridades competentes le atribuyen el hecho al Estado Mayor Central EMC – FARC, en cuyo lugar de los hechos, quedó una estela de fragmentos de cuerpos o restos, de tres cuerpos desmembrados de jóvenes.
Desde la regional cococacuca exigimos a los bandos en conflicto el respeto por la vida y la tranquilidad de nuestros habitantes, garantías para seguir existiendo en paz con justicia social.
A las entidades competentes, prestar la mayor atención real a nuestras comunidades, que sufre por una guerra que no les pertenece, pero que destruye su tejido social, descompone la esencia de las y los jóvenes y de toda una generación.
Instamos
A los gobiernos: nacional (presidente, Gustavo Petro, vicepresidenta, Francia Márquez,) departamental (Gobernador, Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez) y municipal (alcaldesa del municipio de Guapi, Gil Milena Grueso, a que se tomen acciones para la garantía de los derechos, sobre todo la atención integral a los sectores vulnerables (NNJA, Mujeres y Adulto Mayor) y el cierre de las brechas de desigualdad. Así mismo hacemos un llamado a los actores en conflicto para que se respete el DIH y las formas de gobierno propias.
La regional COCOCAUCA no pertenece a ningún grupo armado y no participa de ninguna forma en las acciones de los bandos en el conflicto, tales como la Fuerza pública, las insurgencias u otro tipo de actor armado.
Seguimos tejiendo vida y permaneciendo en el territorio étnico.
