Cococauca: el 25 de septiembre de 2026, la población estuvo alterada por un objeto sospechoso, alertado por la fuerza pública, que se encontraba en la zona centro del área urbana del municipio de Guapi, costa pacífica del Cauca.
El comercio de la zona cerró sus establecimientos, los estudiantes abandonaron las instalaciones educativas, instituciones públicas cerraron, y la población transeúnte se resguardó.
Una persona le manifestó a cococauca: “¿hasta cuándo es que vamos a estar así?, con este problema, no se puede tomar uno, un agua en el parque, por el miedo a las bombas”, otro dijo: “yo a la galería no paso estos días, el susto me tiene enfermo”, y también comentaban: “muchas personas veían como los comerciantes cerraban sus establecimientos”.
Se escuchan expresiones como: “teníamos mucho rato que no andábamos corriendo en este pueblo, el problema es ahora que se subió este señor (presidente) a querer matarse con todo el mundo”.
Hay un daño psicológico a la gente y su territorio, con el solo hecho de tener que vivir siempre en guerra. Ante esta zozobra, pánico y el riesgo a la vida, que enferma a la población, desde Cococauca se invita a seguir acudiendo donde los “curanderos de espanto”, sabios de la medicina ancestral negra, sanadores, y baluartes de identidad étnica, tal como se ilustró en: https://cococauca.org/2026/09/24/la-medicina-tradicional-ancestral-un-eje-de-identidad-del-pueblo-negro/
El territorio de mayoría étnica negra, clama paz como derecho fundamental, justicia social e insiste en rechazar todas las formas de violencia social y política, en especial la armada.
Desde cococauca no quisiéramos que la situación continuara agudizándose, pero vemos que va en aumento la crisis humanitaria, en vez de retomar los senderos de la paz territorial.
Exigimos:
A los actores armados, la liberación de nuestra gente, territorio, cosmovisión y cultura, que se haga sin condiciones, en especial por ser sujetos de especial protección constitucional.
A los gobiernos: nacional (presidente, es Abelardo de la Espriella, vicepresidente, José Manuel Restrepo Abondano,) departamental (Gobernador, Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez) y municipal (alcaldesa del municipio Guapi, Gil Milena Grueso Romero), a que se tomen acciones civilizadas que garanticen los derechos como grupos étnicos, sobre todo la atención integral a los sectores vulnerables (NNJA, Mujeres y Adulto Mayor) y el cierre de las brechas de desigualdad.
Instamos a:
A la Defensoría del Pueblo (Iris Marín Ortiz, Defensor del Pueblo de Colombia), procuraduría (Gregorio Eljach Pacheco Procurador General de la Nación), organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, su colaboración, apoyo, monitoreo, y acompañamiento ante estos sucesos de crisis humanitaria.
La regional COCOCAUCA no pertenece a ningún grupo armado y no participa de ninguna forma en las acciones de los bandos en el conflicto, tales como la Fuerza pública, las insurgencias u otro tipo de actor armado.
Seguimos tejiendo vidas y permaneciendo en el territorio étnico.
