LA ESPERANZA DE UN PAÍS EN PAZ

Preferimos vivir en un país que trabaja por la paz y que aprendió de la guerra.

Colombia transita por un momento crucial donde se define el presente y el futuro después de las elecciones presidenciales del 27 de mayo de 2018. Vivimos una atmósfera de incertidumbre pero también de esperanza, entre quiénes sienten más cerca que nunca la posibilidad del cambio y los que se identifican con el llamado que hacen algunos sectores, para continuar con políticas basadas en el miedo y el engaño que amenazan la ecología y la paz. En medio de esto, es valioso encontrar miradas políticas que apuestan por lograr la justicia social estable y duradera.

Nosotros y nosotras como humanos y ciudadanos del mundo, hemos venido de muchos lugares a vivir junto a las comunidades para acompañarlas y contribuir a la superación de sus dificultades; creemos en el camino de la paz, la fraternidad, la confianza, la solidaridad, el amor, la justicia social, el perdón y la reconciliación.

Desde Tumaco, Quibdó, Guapi, los barrios periféricos de Bogotá y Cali, el Cauca y la Orinoquía, vemos el anhelo profundo de las poblaciones y comunidades de acceder a mejores condiciones de vida – salud, educación, vivienda, participación, empleo digno – y sobre todo, la posibilidad de vivir sin miedo.

Comunidades campesinas, afrocolombianas, indígenas, mestizas y cooperantes internacionales creemos que la paz puede llegar a nuestros hogares y por eso invitamos a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional a continuar respaldando nuestro deseo de vivir por fin en paz.

Por esto, hacemos un llamado a la sensatez y a no desistir en la esperanza del cambio y las transformaciones que reclamamos históricamente. Estamos ante una oportunidad para afianzar la confianza y la fraternidad y de tomar decisiones que por fin incluyan toda la riqueza y diversidad de nuestro país. Invitamos a elegir a quien cumpla lo acordado, busque la verdad, garantice la diversidad y a quien negocie siempre en torno a la paz como un bien mayor de la sociedad y ante todo, no volver a la guerra.

Es momento de dejar a un lado las diferencias, enfocarnos en lo que nos une y hacer posible un país en paz y reconciliado!

La Vega, Cundinamarca, 31 de mayo de 2018

Organizaciones firmantes,
COMUNDO en Colombia y sus copartes:

FORCULVIDA
Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC
Pastoral Social Tumaco
Pastoral Social Quibdó
La Corporación Centro de Pastoral Afrocolombiana de Cali
Fundación Afrosinfronteras (Misioneros Combonianos)
COCOCAUCA
Fundación Proyecto Chasquis
Parroquia San Antonio María Claret Medellín del Ariari
Comisión Claretiana Jupic
Corporación Claretiana Norman Pérez Bello – CCNPB

Descargar documento: Comunicado copartes de CoMundo