VIACRUCIS POR LA VIDA Y LA PAZ: MÁS DE 1.000 GUAPIREÑOS SE MOVILIZAN POR UN PUEBLO SIN MIEDO Y EN PAZ

Más de 1.000 guapireños y guapireñas salieron ayer, 18 de octubre, al “Viacrucis por la vida y la paz”, conmemorando de manera pacífica en 13 estaciones las 14 personas asesinadas entre enero y octubre de 2019 en el casco urbano de Guapi. Apenas 28 horas antes de esta movilización fue asesinado a tiros el joven Ferley Solís Hurtado – a plena luz del día, alrededor de la 1:00 pm en medio de la calle.

Durante el recorrido de cuatro horas, liderado por Monseñor Carlos Alberto Correa Martínez y el Vicariato Apostólico de Guapi, acompañado por organizaciones etnico-territoriales y sociales, los guapireños manifestaron su total rechazo de los asesinatos, enfrentamientos armados, violaciones, extorsiones e intimidaciones de los últimos diez meses por parte de diferentes actores armados en el pueblo. A la vez expresaron su voluntad, compromiso y esperanza de seguir luchando por un pueblo en paz con justicia social.

Monseñor Carlos Alberto Correa Martínez: «En esta tarde nos unimos a lo que es la vida, para que podamos ganar la justicia, la paz y la reconciliación.»

Condenados a muerte

El Viacrucis comenzó en el barrio Puerto Cali, donde en la Primera Estación Jesús condenado a muerte el sacerdote Armando Andrado invitó a la comunidad a preguntarse: «¿Quién decide a matar en Guapi? ¿Cuál es el dedo que señala a la persona que debe morir? ¿Cuál es la mente determinadora? ¿Quién decidió que Elmer Andrés Cardenas Jiménez, Ingrid Lorena Villegas, Jerson Fernando Piedrahita Escobar, Luis Carlos Sinisterra Bonilla, Andrés Mauricio Sinisterra, Fabio Leonardo Torres, Jhon Jader Moran Álvarez, Neulith Liliana Olivero López, Junior Alexis Obregón Cuero, Víctor Campaz, William Alberto Aristizabal Buitrago, Eider Fernando Solís Obregón, Manuel Vergara Obregón y Ferley Solís Hurtado fueran asesinadas? Cada vida es sagrada, nadie puede decidir interrumpir el curso de la vida de nadie. Somos custodios y guardianes de la vida de los demás.»

En El Pueblito se conmemoró la muerte de Junior Alexis Obregón Cuero el 20 de junio.

Con estas preguntas presentes la movilización se desplazó hacía el barrio El Pueblito, donde se conmemoró la muerte de Junior Alexis Obregón Cuero (20 de junio), visualizada con la imagen de un niño vestido como ángel derribado: «Que la semilla de esperanza derramada con la sangre de Junior Alexis, asesinado en este lugar, germine en otros jóvenes que como él continúen expresándose por medio del baile y la danza, que la violencia no paralice sus pasos y que puedan manifestarse en el arte y la alegría que caracteriza nuestra etnia», reflexionó Marlen Obregón, la psicóloga del Vicariato.

«Volvamos a la vida y encaucemos nuestras energías y una paz justa y equitativa«

En el barrio Las Flores fueron asesinados Jerson Fernando Piedrahita Escobar (31 de marzo), Ingrid Lorena Villegas Sandoval (14 de mayo), también Manuel Vergara Obregón (desaparecido el 20 de septiembre, encontrado muerto el 25 de septiembre con signos de tortura), y hace poco Ferly Solís Hurtado (17 de octubre). Ahí, en el sector llamado El Bronx, el tema de la Tercera Estación es el territorio: «Nuestra vida está enraizada en estas tierras, aquí nacimos, hemos crecido, damos nuestros frutos y soñamos con morir de manera natural. Nuestros ombligos están aquí, y con ello siempre sentimos la fuerza del territorio, que ha sido reconocido como sujeto colectivo de derechos por parte de la honorable Corte Constitucional», resaltó Orlando Pantoja, Palenquero Mayor de COCOCAUCA. «Pero este territorio, nuestros territorios de la costa caucana, de Guapi, ahora está ensangrentado, herido, siente que le están asesinando, con una violencia que nos quita los sueños, las esperanzas, el don de la existencia.» A la vez Pantoja invitó a «recuperar el valor del espíritu del territorio que nos enseñaron nuestros abuelos y abuelas. […]Volvamos a dar vida a las alas de libertad, que las olas expresen el ímpetu de siempre, que nos coja la lluvia caminando por el pueblo, que la noche florezca, que renazca la palabra y volvamos a contar los cuentos, que sigamos acompañados de las estrellas y la luna en el firmamento, que estemos arropados y nos bendiga el Dios de la vida. Continuemos transitando en los saberes ancestrales de los mayores, recuperemos la sabia del territorio, ni un muerto más de forma violenta, volvamos a la vida y encaucemos nuestras energías y una paz justa y equitativa.»

Estudiantes de la Institución Educativa Concentración Manuel de Valverde presentes en el Víacrucis.

Cantando canciones como «Esta tierra no es para la guerra, esta tierra es toda para la paz» y de manera pensativa la comunidad siguió abriendo camino por los barrios y lugares, en donde en los últimos meses había perdido una o más vidas:

  • Barrio Santa Monica: Elmer Andrés Cardenas Jiménez (9 de enero)
  • Jhon Jader Moran Álvarez (4 de mayo)
  • Neulith Liliana Oliveros López (10 de junio)
  • Barrio Olímpico: La violación de dos niñas.
  • Barrio San Pablo y San Pedro: Luis Carlos Sinisterra Bonilla (4 de abril)
  • Barrio La Venecia: Andrés Mauricio Sinisterra (13 de abril), Fabio Leonardo Torres (13 de abril)
  • Víctor Campaz, quien fue asesinado mientras se encontraba embarcado cerca del casco urbano de Guapi (3 de septiembre)
  • Parque la Pola: William A. Aristizabal Buitrago (20 de septiembre)
  • Barrio San Martín: Eider Fernando Solís Obregón (11 de octubre)

Luces de esperanza

El Viacrucis culminó en el parque La Pola, donde en forma de una cruz se pusieron cartones con los nombres de las víctimas y de los barrios de Guapi, iluminados por velas, pequeñas luces de esperanza, frágiles, guiándoles a los guapireños el largo camino y la perseverancia que significa el compromiso con la paz, en este país que de manera categórica cierra los ojos ante la realidad de esta región.

Cuatro horas de caminata, memoria y resistencia activa, a través de cantos, presentaciones, rezos y reflexiones dejaron a todos un poco cansados, pero también contentos. «Me conmueve mucho, al ver que toda la gente dejó los quehaceres de la casa, dejó lo que tenía que hacer por salir a marchar, por movilizarse, por darle a conocer al mundo, a la misma gente de la zona, que los buenos somos más, que la violencia no es cultura de nosotros» manifestó Roberto Carlos Cuero Carabalí de la Red Comunicativa de Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes de Guapi al terminar la jornada. Y para la participante María Sinisterra el Viacrucis fue una iniciativa «muy importante, porque a través de él pudimos mostrar que todos queremos la paz.»

El viacrucis, una herramienta de conscientización y memoria

Amitzury Montaño Paredes, defensora comunitaria de la Defensoría del Pueblo, ve en el viacrucis una forma de conscientizar y visibilizar: «El viacrucis es una forma de manifestarnos como comunidad en contra de la ola de violencia que está afectando nuestro municipio. El viacrucis también es una manera de visibilizar, de decirles a los habitantes de la comunidad que está pasando esto, esto y esto. Que la gente entienda la dimensión de lo que está pasando en el municipio, entienda que la cosa no es de unos cuantos, sino que es un problema que nos involucra a todos. Ya han caído varias personas inocentes en medio de esta guerra y además de eso tampoco tenemos que entrar a rotular, porque esa es una manera a llevarnos a que nos acostumbremos a esta ola de violencia. En el Viacrucis en una de las estaciones se decía efectivamente: Cuando decimos «eso, por algo le pasó» o «quién sabe en qué andaba metido» estamos rotulando. Nosotros hoy como ciudadanos, como Guapireños estamos rechazando la muerte violenta indistintamente de donde venga. Entendemos que son vidas y eso nos afecta que dentro del municipio se derrame la sangre de personas. Eso es lo que queremos rechazar con este acto religioso y cultural.»

La paz en construcción es el camino que caminamos en Guapi, nos toca seguir en la movilización. El 18 de octubre de 2019 se recordará a Guapi como pueblo valiente que actuó como comunidad unida, en pro de la vida y la paz.